Gualicho de olvidar...
Sí, 20 años no son nada, ¿pero 25? eso ya es abuso

lunes, 20 de septiembre de 2010

Fondo negro, letras amarillas


Se me vino encima el Big Sur, justo cuando andaba con ganas de meterle pata a todo eso de hacer lo correcto. Ese tipo Kerouac me tienta a hacer cosas malas. Ya no sé cómo adorarle la píldora. Me doy cuenta, no soy tan torpe: amo a Jack, amo a Alejandra, pero tengo que dejarlos. Amo a Dylan. Él sabe mucho de esto de adentro.
Ella me abre las yemas de los dedos, me rasco furioso y veo el hueso. Él me pone los zapatos.
Por eso voy a viajar a Chubut o a Río Negro.
Extraño tanto a esta gente que no conozco, y que no podría conocer.
Pero que quieren, si ustedes son todos unas mierdas.

Insisto insomne
lo hago de noche
no se dan una idea de cuánto los quiero
cuánto los extraño
cómo los deseo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Apología Ansiolítica

Viene bien, y bien baja
mágica
esa música
que comienza a golpear mis parches.
Y comienzan las luminarias
y uno que otro canto
armonioso
sin sirenas.

Miro alrededor, como manda el que más
querida
adorada
amada
Prudencia.

Es un poco mejor que ayer
gracias a las pastillas.
Y mi deseo ya lo conozco,
no me deliren.
Si necesito dormir:
clonazepam y a la mierda.

domingo, 12 de septiembre de 2010

El Fracaso de Cynthia, el segundo



Hoy busco aliarme
y hacer saltar la banca.
Voy a ser
un ser atento.
Mediré perfecto el cráneo.
Prestame tus telas
y te muestro una mentira.
Mirá mi puño
el de mi abrigo,
está todo tan grasoso.
Por eso te sigo al trote
y hoy busco aliarme
para arrebatarte la raíz
de más que tienen tus pájaros.
Soy la fosforescencia
de miles de trastornados.
Vengan juntas todas las razas,
¡Sentados!

jueves, 2 de septiembre de 2010

El Fracaso de Cynthia

Veinte centímetros
por debajo de tus hombros
caen los cables
que bailarán en rondas carnales.
Velero estás sin timón
y en punta corrés
tanteando
como cuadrado,
en no sabemos qué sombras.
Sos la lanza
y la corona.
Petrificada y acantilada.
Buscaste profundidad
días antes de encontrarte
recogiendo sin piel
los frutos de la vergüenza.
Es tu forma tan bastarda
que supongo,
venís del aire.

¡Tenés todo tan claro!
Me sorprendo y arremeto:
estructuras de cartón,
disiento, barajo de nuevo.
The new order,
el de Febo,
el mismo de ayer.
Verdor hecho tiras de camisas.
Manchas digitales,
cayó sangre
y la bebiste gustosa.

sábado, 28 de agosto de 2010

Desgarramiento

Flor hecha de sangre
la mujer.
Qué derroche de fantasmas
cuanta algarabía.
Como bailan
reptan
pululan.
No es misoginia
es misantropía.

Bañarme en tus líquidos
fiestas de despedidas.
Vivir tu desgarramiento
beber tu sexo.

Quién dijo que yo no tenga desgarrada el alma
Quién se atreva
a decir una puta palabra.
Soy mujer en todas ellas.
Desde la punta de mi chota
soy mujer.
Venzo todas las asperezas.

El ser humano-asqueroso,
después de salir de tu hermosura.
Paradoja pestilente.
No puede quedar nada
debajo
de pies
y ramas
y muchas cositas de esas que brillan
y nos devuelven
al rojo amanecer.

jueves, 19 de agosto de 2010



En el casquito
está la cabeza
de donde fluyen
todas las posibles contradicciones.

Joker somos todos.
Nos cargamos de odio
y en el odio, nos cargamos al otro.
Nos cagamos unos a otros.

¿Nacimos para matar?
¿Soy medio tontito por no querer hacerlo?

sábado, 24 de julio de 2010

Ahora

Ahora (Ismael Serrano)

Ahora que la adolescencia es un septiembre lejano,
humo de cerveza en un portal, un verano inacabado.
Algunos años en la facultad de ciencias,
papeles escritos, ron de Cuba, hojas de hierba,
un tren dormido en una vía muerta,
la luz de la ventana azul que siempre estaba abierta.

Ahora que quedan tan lejos las playas de Corfú,
las estaciones de trenes de Praga, Hamburgo o Estambul,
los viajes que trajeron a otros vistiendo nuestros cuerpos,
la luz de una cafetería, los amores conversos.

Ahora que te cansas y las piscinas cierran,
y apura el último baño la luz de las estrellas.
Ahora que regreso a los lugares a donde quise huir
y nadie me espera allí.
Ahora que casi llego a fin de mes,
que amo a una mujer.

Que amo a una mujer.

Ahora que pago las facturas, que me besé en La Habana,
que sueño con Lacandona, que ya no escribo cartas,
que cumplimos más añós que promesas,
que se hunden nuestros corazones como la vieja Venecia,
que llego tarde a los cines y al fin del planeta,
que alquilo un pequeño piso en un castillo de arena.

Ahora que duelen las resacas y cortan como una navaja.
Ahora que nadie nos saluda por los bares de Malasaña,
que pido auxilio, besos y comida por teléfono,
que fumo flores y lloro a veces mientras duermo.
Ahora que tiemblo como un niño abandonado.
Ahora que viejos amigos nos han traicionado.

Ahora es el momento de volver a empezar, que empiece el carnaval,
la orgía en el Palacio de Invierno, de banderas y besos.
Se cayeron mis alas y yo no me rendí,
así que ven aquí,
brindemos que hoy es siempre todavía,
que nunca me gustaron las despedidas.



Ahora Que(Joaquín Sabina)

Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora que una pensión es un palacio,
donde nunca falta espacio
para más de un corazón…
Ahora que las floristas me saludan,
ahora que me doctoro en lencería,
ahora que te desnudo y me desnudas,
y, en la estación de las dudas,
muere un tren de cercanías…
Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama,
ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma
que no tenía.
Ahora que suenan palmas
por alegrías.
Ahora que nada es sagrado
ni, sobre mojado,
llueve todavía.
Ahora que hacemos olas
por incordiar.
Ahora que está tan sola
la soledad.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qué se debe,
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado…
Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todavía…
Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas
de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos
sienten sin miedo.
Ahora que me despido
pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas
ni letanías.
Ahora que está en la luna
la policía.
Ahora que explotan los coches,
que sueño de noche,
que duermo de día.
Ahora que no te escribo
cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo
de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido
lo que me das.
Ahora que no me mido
con los demás.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.